• 08.03.2024
  • Realschule plus, Escuela primaria, Ciencias naturales, Unesco: Vida escolar, proyectos y actividades

Una impresora 3D enriquece las clases de la escuela Pulvermaar

Nuestra vida cotidiana está cada vez más determinada por sistemas digitales y automatizados. Por eso, la educación escolar en las llamadas asignaturas STEM (matemáticas, informática, ciencias naturales y tecnología) y las competencias mediáticas son más importantes que nunca. GRS+ Gillenfeld también ha tenido muy en cuenta esta evolución en los últimos años.

Además del uso de pizarras digitales en todas las aulas y salas de asignaturas, que se ha convertido en algo habitual, y del uso de ordenadores y tabletas en las clases, el colegio cuenta ahora también con una moderna impresora 3D.
A diferencia de una impresora 2D normal, aquí no se imprimen imágenes y textos en papel, sino que se puede producir una amplia gama de objetos tridimensionales de plástico. Para ello, la impresora 3D se alimenta de un filamento en forma de alambre en rollos, que se funde en el cabezal de impresión a unos 200 °C y luego se moldea en una cama de impresión para formar los objetos deseados. El filamento utilizado, fabricado a partir de almidón de maíz, no sólo está hecho de materias primas naturales, sino que también es biodegradable. A diferencia de los plásticos convencionales, el material se descompone completamente durante este proceso, es decir, no se producen micropartículas de plástico que permanezcan en el medio ambiente. Por tanto, la impresora 3D no es sólo una ampliación del equipamiento de medios digitales, sino que también encaja en el concepto escolar de la Grund- und Realschule Plus Gillenfeld.

Los objetos de impresión que se van a crear deben estar disponibles primero como archivos 3D en el ordenador. Para ello se puede acceder a bases de datos en línea, que a menudo son de pago, o diseñar objetos 3D propios con programas informáticos adecuados. Esta última opción es especialmente interesante para la enseñanza escolar. El uso del diseño 3D y la impresión 3D en las clases fomenta las habilidades mediáticas y la imaginación espacial y contribuye de forma significativa a aumentar la motivación para aprender. Lo que se ha aprendido en teoría y las propias ideas no permanecen virtuales como antes, sino que en última instancia están disponibles de forma háptica y funcional como un objeto real. Por ejemplo, se pueden crear objetos geométricos para las clases de matemáticas, una gran variedad de recipientes como cajas de almacenaje o portalápices, juegos que incluyan figuras de juguete para las clases de tecnología/artesanía, carcasas para dispositivos electrónicos soldados, piezas funcionales para maquetas de vehículos, etc. Aquí no hay límites para la creatividad.
La creatividad no tiene límites.